Del estante

Curo por criptografía e irradio con cuantos

Soy tan tecnológica que puedo curarte por 5G o por un cable tipo C

Paso consulta, como siempre, por zoon, pero esta vez me llamaron por Faceboob y lo entendí todo: iba a ser un caso grave, clínicamente aprobado, de ese vicio de viejo de añadir amigos en todas partes. Saqué fuerzas de flaqueza, comprobé la batería de mi portátil ecológico y sin transgénicos añadidos y entré en esa conexión sucia que olía a vejez. En cuanto, tras un instante de un minuto, se estableció la conexión, yo ya estaba dormida, y solo el grito bajito del paciente, que de alguna manera había encontrado mi número y había llegado a llamar a mi tambor de chamana, me obligó a concentrarme y a hundirme más en aquel sueño precioso en el que curaba a un príncipe precioso usando el entrelazamiento cuántico de las extremidades, aspirina criptorresistente y una crema curativa para los ojos (un short en YouToob). Y él era feliz, pero yo no, porque el tambor de chamana venga a tamborilear y tamborilear. El tamborileo paró cuando lo puse a cargar bajo el agua, en agua bendecida por blogueros. Y se me quedó el alma tan a gusto y tan tranquila al pensar en lo increíblemente alucinante y molona que soy y en lo bien que ayudo a todos. Con ese sentimiento me salieron fuerzas para no contestar a las llamadas por telekilogram, zoon, faceboob y ni siquiera a las del collar de cuentas, y me fui corriendo a ver a mi gurú espiritual, el duende del bosque, a por un trocito de tarta de queso hipocalórica e hiperiluminada, hecha al vapor después de ver las noticias del mundo entero. El día había sido tortuosamente saludable y por fin me permití descansar, pero el sol fuerte me daba de lleno en los ojos y no me dejaba dormir, y comprendí que si no grababa mañana mismo un par de vídeos formativos en YouTube para oscurecer la conciencia, lo haría por mí alguna lagarta. Así que, si esa lagarta me está leyendo, que sepa: tengo una multitud de patrocinadores a medio curar, y te encontraremos y también te dejaremos a medio curar. Y a todos los que piensan que su salud artificialmente inteligente va fatal, a los que creen que los prompts homeopáticos ya no funcionan: mañana abro cursos de mecanografía a ciegas con dedos temblorosos. Noticia urgente: mañana no puede ser, se cancela todo para siempre o hasta el jueves, porque un espabilado ha traído chorrifonos nuevos, dicen que directos del proveedor del Imperio Supraceleste, porque en el Celeste ya no queda sitio. Me han contado en secreto que estos chorrifonos hasta se podrán desplegar, aunque de momento solo una vez, y que el año que viene saldrán incluso versiones con botones debajo de la pantalla. Santos espíritus, qué cosa tan insólita y tan nueva, esto no se había visto nunca.

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